Los que trabajamos en conservación hacemos la "guerra de guerrillas". Es decir:

HACEMOS LO QUE PODEMOS, CUANDO NOS DEJAN, INTENTANDO CON MUY POCO, HACER DEMASIADO.

D. Ángel Vela, Dr. Parque Alto Tajo

3 de noviembre de 2017

El agente disidente

Como en estos tiempos de la imagen, todo es parecer, además de ser, o no, los AAFF llevamos unos cuantos años intentando modificar la idea que se tiene de nosotros. Somos policías. Fuerzas de seguridad, no. Policías. No es lo mismo.
Y cuesta mucho. Es difícil cambiar esa imagen que tenemos.

Es cierto que se nos ve diferentes, salvo excepciones que se dan en algunas CCAA, en las que parece que ya se va consiguiendo.



Trabajamos en solitario.
En entornos despoblados.
Con vehículos de dudosa imagen y variopinto aspecto.
Con uniformes desuniformados.
Sin medidas de protección.
Sin comunicaciones.
Sin instrucciones.
Con escasa formación.
Con diferentes cometidos, que varían con el clima, el medio y el calendario.
En ocasiones, siendo el último eslabón perdido de nuestras administraciones.
Sin infraestructuras...
Yo qué sé?... Esto podría ser muy largo.

Pero si. Se nos ve diferentes a cualquier otro cuerpo de policía. A nadie se le pasa por la cabeza imaginar a otros agentes, de las Fuerzas de Seguridad o no, que desempeñen su trabajo en estas condiciones.

Cuando en realidad, nos dedicamos a lo mismo.

Las demas policías, se sedican a proteger al ciudadano y su entorno de las agresiones exteriores.
Los AAFF nos dedicamos a proteger el entorno exterior de las agresiones de los ciudadanos.

¿No es lo mismo?

25 de junio de 2017

Incendios forestales: El "experto"

Experto, ta
Del lat. expertus 'experimentado'.
1. adj. Dicho de una persona: Práctica o experimentada en algo.
2. adj. Dicho de una persona: Especializada o con grandes conocimientos en una materia.

Es fácil y habitual, amigos, hablar, escribir sobre incendios forestales, cuando ya están apagados. Yo lo voy a hacer también:

Estos días, tras ver las trágicas consecuencias del fuego de Portugal, de nuevo se alzan las voces de los eruditos, famosetes, gente conocida experta en comunicación, con mucha agilidad con la lengua, algún estudio y poca ceniza en las botas.
Voces que predican las consecuencias del progresivo calentamiento climático, la necesidad de limpiar (arrasar) nuestros bosques, estadísticas, porcentajes, cifras, que a la gente que no puede ocuparse de todo le suenan a catástrofes apocalípticas.

Es muy fácil hablar con el fuego apagado. Todo queda a la vista.

Es el problema que tienen los que se dedican a extinguir solamente. Los bomberos, poco o nada colaboran en la gestión de los montes. Viven en sus parques, en las ciudades, a la espera del aviso, y sin separarse de sus camiones y sus mangueras, apagan el fuego hasta donde llegan. Nunca más allá.
La ventaja de la que gozan, es su popularidad, bien merecida por su buen trabajo en otros entornos, pero no en este que nos ocupa: El monte.
Bien. Decía que gracias a su popularidad, cuando predican, se les escucha con atención. Con admiración. Con devoción incluso. Y no. No amigos.

Es muy fácil llegar, cuando llegan, desenrollar unos metros de manguera, vaciar unos camiones y marcharse saludando al público con la faena a medias en muchas ocasiones.
.
Lo difícil y desconocido es el trabajo de las brigadas y los agentes forestales, manteniendo y construyendo áreas cortafuegos, fajas auxiliares, helisuperficies, balsas, caminos, depósitos, en el monte, allí donde los técnicos planifican, antes del incendio, y no estando en el cuartel a la sombra, con el aire acondicionado.
Y después, cuando ya está controlado el fuego, rematarlo durante días, semanas, a pie de llama, día y noche, para que no se reproduzca, mientras nadie se acuerda de aquel incendio. Eso es lo difícil. Lo que no hacen los bomberos. Ni la UME.

Debemos de tener en cuenta que el fuego es parte del bosque mediterráneo, aquel en el que se producen los incendios. El que suscribe no tiene universidad, ni conoce estudios científicos, ni previsiones matemáticas, obtenidos o aplicados en incendios extinguidos o en su proceso. Sólo un poco de ceniza en las botas y muchos años mirando.

No se puede estudiar el incendio forestal que no se ha producido, ni pronosticarlo. Sencillamente por eso, porque no existe. Sí podemos aventurar su evolución, dentro de lo cambiante de las condiciones del entorno en el que se da. Pero ya volvemos al principio: Tenemos un incendio.

La gestión de los incendios que se realiza desde la administración forestal es integral.
1. Desde la prevención, preparando los montes para que el fuego no se inicie, y si lo hace, progrese con lentitud  quemando menos hectáreas, y facilitando la llegada de los medios.
2. Pasando por la extinción, combinando medios humanos y materiales preparados para llegar a todos los lugares del monte con y sin comunicaciones, con y sin agua, capaces de parar el fuego allí donde se inicia, cuando aun es un conato controlable y no ha hecho daños cuantificables.
3. Terminando con la investigación, averiguando los agentes forestales quién, cómo, cuando y porqué se produjo el incendio y los técnicos evaluando las acciones aplicadas, todo ello para evitarlo o minimizar sus daños en lo posible.

Si dejamos que se encarguen de los incendios forestales los carísimos “extintores”, la gestión estará coja.

Los bomberos y la UME (soldados metidos a bomberos), con sus mediáticos, vistosos y aparatosos camiones lentos, pesados, torpes, dependientes sólo del agua y limitados por la falta de comunicaciones por tierra, casi siempre llegarán al fuego cuando éste ya sea potente y difícil de afrontar. Y eso son hectáreas quemadas y vidas en peligro.

Escuchemos al que sabe. Al que trabaja de principio a fin. Al que lleva desde siempre dedicándose a esto, aunque no mole tanto como un militar o un bombero de calendario.
Apostemos por la gestión integral del fuego, como parte del bosque mediterráneo, llevada a cabo por el personal adecuado, invirtiendo medios humanos y económicos en ella y no sólo en la extinción.

Hacerlo de otra manera, nos saldrá, de hecho ya nos está saliendo, caro en gastos económicos y en hectáreas reducidas a ceniza.
Y no dejemos que nos calienten la cabeza esos melindres, con cifras y estudios que poca gente entiende, por favor.


22 de noviembre de 2016

Armas para agentes forestales: ¿Si, no, por qué? ¿Por qué si, por qué no?

Mucho se está hablando últimamente sobre el asunto del armamento de los Agentes Forestales, si deben ser un cuerpo armado, o no, o depende. Voy a apuntarme yo también a echar un poco más de leña al fuego, para que no se apague.



A algunos, esto les parecerá antediluviano, pretérito, desfasado, de aquellas épocas en las que no había móviles…

Pues no.
Esto es de hace 4 días:

Decreto 2481/1966, de 10 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento del Cuerpo Especial de Guardería Forestal del Estado (BOE 8 de octubre de 1966)
Art. 45
1. Todos los miembros del Cuerpo de Guardería tendrán carácter de Agentes de la Autoridad, siempre que se encuentren de servicio y ostenten su uniforme e insignias, debiendo Ir provistos de documento que pueda acreditar en todo momento su personalidad y carácter.
2. Como elemento auxiliar de los Servicios de Vigilancia y Seguridad del Estado, los Guardas cooperaran a La defensa del Orden y de la seguridad general, con sujeción a las disposiciones legales y a las circulares y bandos de los Gobiernas Civiles.
3. Los Guardas usarán el armamento reglamentario que por la Dirección  General de Montes, Caza y Pesca Fluvial se les asigne, siendo obligatorio ir provistos del mismo en todos los actos de servicio.

Al menos, a mí me parecen 4 días. De hecho, aun quedamos unos cuantos por aquí, que en ese año, ya andábamos dando mal por el planeta.

Además, en pleno (y alocado, si se me permite) proceso de transferencias de competencias a las CCAA, aún se publicó en el BOE el Real Decreto por el que se concreta y desarrollan determinadas funciones del Cuerpo de la Guardería Forestal, de 24 de septiembre de 1982 (BOE, 30 de octubre de 1982). Entre ellas, las de POLICÍA.

¡OJO!: Año 1982. Bueeeno. Ya no hace tanto tiempo ¿no?. El año del Naranjito.

Última pistola reglamentaria
de los AAFF
Para más información, y ya hablando de Aragón, a finales de los años 90, aún quedaban Agentes de Protección de la Naturaleza armados, y que ya tenían móvil.

A día de hoy, aún hay AAFF en España con pistola, pero no voy a decir dónde, no vaya a ser que se las retiren.

Bien. Pues ahí queda eso para los curiosos.

Por cierto, para los curiosos también. ¿Alguien me podría decir en base a que norma, quien fuera en todos los casos, dio la orden a los AAFF de entregar las armas? ¿Por qué en unas CCAA sí, y en otras no? O lo que es más sorprendente: Dentro de la misma CCAA ¿Por qué en una provincia se desarma a los agentes y en la colindante, los mismos, continúan trabajando armados? ¿Alguien me lo puede explicar? ¿O es que los que se sientan en determinados sillones pueden hacer lo que les pase por las narices y punto, al margen de la ley?
¿A ver si va a ser eso y de ahí el desmadre?



En EL PAÍS se publicaba el 17 de noviembre un artículo, cuando menos, inquietante. No os perdáis el vídeo:

Los agentes forestales piden protección frente a las agresiones

Los funcionarios piden a Interior licencia de armas cortas ante el aumento de los casos de violencia




PABLO RAMIRO CARRERA
17 NOV 2016 - 07:11 CET

"La semana pasada se encontró un lobo decapitado encima del vehículo de uno de los agentes del Medio Natural del Sella; el mismo coche apareció con las ruedas pinchadas". 😱😱

Así describe Miguel Garrido, secretario de la Asociación Profesional de los Agentes del Medio Natural del Principado de Asturias (AGUMNPA), uno de las últimos episodios desagradables a los que se han tenido que enfrentar sus compañeros. Inmediatamente puntualiza que no se trata de una situación aislada. En los últimos dos años las agresiones se han duplicado según los datos de la Asociación Española de Agentes Forestales (AEAFMA). Hasta 2014, raramente se superaban los cinco ataques graves al año. En lo que va de 2016 se han registrado más de 10 en toda España.
Pero este número de agresiones solo hace referencia a situaciones límite. "Los casos en los que en el trabajo sufrimos insultos y descalificaciones son innumerables", dice Rubén Cabrero, presidente de AEAFMA. El principal problema, cuenta, es que no tienen ningún tipo de materiales de defensa y por eso han solicitado al Ministerio del Interior espráis y chalecos antibalas y anticorte. "Antes de contar con cualquiera de esos medios, lo primero que pedimos es formación para repeler y gestionar situaciones de tensión", matiza.

En el año 2013 se les retiraron las armas a los Agentes Forestales y de Medio Ambiente. El pasado 3 de octubre se subastaron en León 68 pistolas modelo Star BKM 9 milímetros, retiradas tres años antes. Eran las últimas armas en manos de este colectivo. Desde entonces los 6.500 efectivos que trabajan en España van desarmados.

En los años ochenta las competencias de medio ambiente fueron transferidas. Hoy cada Comunidad Autónoma tiene una normativa distinta para los agentes forestales. Desde AEAFMA piden que se normativicen tanto la vestimenta como los vehículos y utensilios de trabajo "para que los agentes de distintas Comunidades puedan, por lo menos, reconocerse entre ellos". Pese a las reiteradas peticiones al Ministerio del Interior, la asociación no ha recibido respuesta.

Cabrero asegura que son una de las fuerzas que más contacto tienen con las armas debido, sobre todo, a las actuaciones de control del sector cinegético. En España hay cerca de 1,5 millones de licencias de armas, la mayoría para caza. "Tenemos la sensación de que se nos considera una policía de segunda", concluye.


Desde mi modesta opinión, creo que al menos, la situación es preocupante. ¿Por qué?.
Pues porque un día de estos puede aparecer un AF tirado en algún monte, malherido o muerto, y al pobre no le va a quedar otra, que verlas venir.
¿Qué no?

Con la situación actual crítica en cuanto a la economía, la impunidad del saqueo a la naturaleza, los grupos de indocumentados que circulan por todas partes con poco que perder y la acostumbrada ignorancia sobre la realidad del monte que se tiene en los despachos de los altos cargos de las CCAA, todo eso implica que los que nos dedicamos a su cuidado nos encontremos en bolas frente a no pocos individuos sin escrúpulos a la hora de llevarse lo que no es suyo. ¿Me explico?.

Pues compañeros, vayámonos preparando a ser víctimas en cualquier momento de algún suceso violento, o a que nos ronde cerca.


 
http://www.franchi.com/es

En este país, para salir al campo con una buena escopeta de las que matan todo lo que se les cruce por delante, lo único necesario es sacarse la licencia y comprársela. O sea: Gastarse unas perras. Ni siquiera hace falta ser buen chico/a. Con que no te hayan pillado en ninguna gorda, es suficiente. Y cuando te cansas, te la llevas a casa.

En este país, para salir al campo a enfrentarse a los del párrafo anterior, siendo funcionarios, estando fichados hasta el punto de que la administración que nos manda sabe hasta la talla de pantalones y boina que calzamos, no nos dan nada. NADA. El boli y la libreta.
¿Armas? ¡¡¡JAJAJAJA!!! ¿Qué cuando termines de currar la dejarás  en el armero y si te la pillan en casa se te cae el pelo? ¡¡¡JAJAJAJA!!!

¡¡¡Ah!!! ¿Que eres Guardia Civil, o Policía? Eso cambia la cosa. Nada, nada, Lo que quieras. Si eres Agente Forestal, para salir al campo a controlar a los cazadores, con el boli te apañas. Si eres GC o Poli, no. Además tienes que llevar la artillería.
Vale, vale. Ya... ¿Por qué?

Pero…
¿Yendo armados por el mundo esta situación de vulnerabilidad se podría solucionar?

Ante la presencia de alguien con pistola, sin querer, siempre vamos a guardar una distancia de seguridad. Sabemos que ese tipo, si la saca, es peligroso. Seremos cautelosos.

Sabed, que esa distancia de seguridad, efectivamente, la da. Que ese margen puede despejar ciertas dudas y malos pensamientos. Que la ignorancia vuelve osados a los incultos. Y que sólo el miedo al palo los aplaca.

¿Yendo armados por el mundo esta situación de vulnerabilidad se podría solucionar? Siempre se es vulnerable, pero mejorar la situación, si.

Un agente armado con un boli, a un desaprensivo, le intimida poco. Nada.
Si lleva una pipa, ya es otra cosa.

Igual no es necesario esperar a que alguno caigamos jodido en el desempeño de nuestro deber (vaya 💩💩💩) para que nos den alguna herramienta para mantener esa distancia de seguridad tan necesaria.

29 de octubre de 2016

GUARDABOSQUES: Entre todos la mataron...

Desde finales del siglo pasado, se venía publicando una revista de la cual, muchos nos sentíamos orgullosos: Guardabosques

Resultado de imagen de revista guardabosques

Este año 2016 se ha imprimido la última tirada.

Dicen que la crisis, las nuevas tecnologías, internet, la información al instante, han ido poco a poco aniquilándola.
Puede ser. O más bien diría que todo esto ha ayudado.

Aunque creo que ha ido decayendo por culpa del poco apoyo del colectivo. Lo que en su día fueron buenas cifras de subscriptores, pasó a ser un número mediocre de ellos, y no nos engañemos, si no hay pasta, nada se puede hacer.
Lamentaremos ahora tarde ya su desaparición definitiva.

Mi reconocimiento desde aquí para todos los que tiraron con fuerza e ilusión de ella y para aquellos que sin tanta implicación, colaboraron en sus páginas y su sustento.

Y a los que no hicieron nada y ahora se lamentan, guardad silencio, por favor.

9 de mayo de 2015

los patrol amarillos

Corría el año 1991, ahí es "ná", cuando llegaron los primeros patrol amarillos para los agentes forestales aragoneses. Ya habíamos conocido aquel color tan llamativo en algunos todo terrenos anteriores. Por aquel entonces nos llegaban con cuentagotas los land rover santana y los renault 4 y el color siempre despertaba cierta controversia.
Pues eso. Lo dicho: Todo terrenos en ambos casos.

Cierto tiempo aun más atrás, ya habían empezado a desembarcar en nuestra península algunas marcas de vehículos del lejano Oriente, que ante el casi monopolio hasta entonces ejercido por los dos todo terrenos mencionados, no les fue difícil abrirse mercado. Sus nissan patrol vencían en carretera y comodidad ampliamente a los land rover, sin quedarse atrás en sus aptitudes fuera del asfalto y lo mismo con los renault 4, que seguían siendo los campeones en economía.



Estos vehículos, en sus distintas carrocerías y motorizaciones, siguieron llegando a prestar servicio hasta el año 2001 aproximadamente.
A lo largo de esos 10 años, el patrol amarillo se fue implantando en la flota de los agentes forestales aragoneses, llegando a ser el más numeroso.

Como decía, en el año 1991, tuve el placer de conducir uno de aquellos primeros patrol amarillos que llegaron, uno del modelo corto, de los que llevaban la primera para atrás. Fue un placer, porque acostumbrado al ruidoso, espartano, lento y duro land rover, el nissan era una maravilla tecnológica.

Pues bien, desde entonces han pasado muchas cosas.

Si aquel día en el que por primera vez ví la aguja del velocímetro sobrepasar los 100 km/h en un todo terreno me hubiesen dicho que dentro de veintitantos años llevaría mi teléfono en el bolsillo todo el día para poder llamar a quien me diera la gana en cualquier parte y que me avisaría de que va a llover, o de que estoy sobrepasando el límite de velocidad de la vía, o que su gps me daría mi posición en el globo terráqueo con una precisión de algunos metros, o que en mi casa habría más de un ordenador con el que hacer lo que estoy haciendo ahora por ejemplo, y que alguien en Tasmania podría leerlo, o que me sacaría fotos con una cámara que me mostraría la foto al instante y podría borrarla y volver a disparar mil veces, o que mi televisión tendría incontables canales de todo el mundo, o que un coche normal, un turismo del montón, seguiría costando entre un millón y medio o dos millones de pesetas, pásalo a euros, o que... ¿Yo qué sé?

O me hubiesen dicho que mi culo seguiría sentándose en un patrol amarillo como aquel, para ir al monte todos los días a ganarme el jornal, seguramente, no me lo habría creído.


El patrol del video aun sigue trabajando y fue puesto en servicio en 1999





26 de abril de 2015

Rebelde con causa

Desde que me metí en esto, llevamos peleándonos con unos y con otros siempre con poco éxito, pero consiguiendo al menos sobrevivir con dignidad, que no es poco.
Aunque ya cansa después de tantos años.
¿De qué estoy hablando? Pues de lo de siempre. De nosotros los AAFF.
De esos tipos vestidos de verde que casi nadie conoce y casi todos confunden.

No.
  • No somos ecologistas
  • No somos guardias civiles
  • No somos apagafuegos
  • No somos nada de lo que la gente imagina. O quizá alguna cosa sí.
Porque
  • Cuando decimos que nos dedicamos a proteger la naturaleza, nos preguntan si somos ecologistas.
  • Cuando comentamos que perseguimos a infractores o delincuentes contra el medio ambiente, para denunciarlos y aplicarles la ley, nos dicen que si eso no es cosa de la guardia civil
  • Cuando dirigimos la extinción de los incendios forestales o los investigamos, nos comentan que eso lo hace la UME. Y hace 4 días, los bomberos...
Somos unos funcionarios que agrupados en cuerpos en las distintas Comunidades Autónomas nos dedicamos a la gestión y policía del patrimonio natural. O sea. TODO lo que está sin asfaltar, y en muchas ocasiones, aunque esté pavimentado, también.

Pero esto no es un invento nuevo. No.
Estos tipos vestidos de verde dispersos por más allá del 5º pino llevan más de un siglo por ahí dando mal.

¿Y para qué?
Pues además de para ganarnos el sueldo, para intentar proteger eso que está ahí fuera de delincuentes, foragidos, ignorantes, aprovechados, jetas, jefes, políticos, guarros, locos...
Además de echar una mano allí donde no llegan las instituciones ni los servicios.
Eso sí: Casi siempre sin apoyos, olvidados, con lo justo, poniendo a menudo bastante de nuestra parte.

Y cuando no, defendiéndonos de los que nos atacan queriéndonos robar la cartera, la merienda, y si me apuras, intentando echarnos, para ocuparse ellos sin tener ni puta idea.

Y ahí creo que está el quiz de la cuestión. Que nadie tiene ni puta idea de toooooodoooo lo que llevamos entre manos: Eso tan molón de lo que todo el mundo habla y casi nadie conoce.
Qué fácil es hablar desde la ignorancia.

Poca gente conoce lo que es una nasa, una percha, un garlito, un retel, un taco, una listilla, un ilícito, una pajillera, un dominio público hidráulico, un pardillo, un chochín, una cruceta, un esquiparte, un plantamón, un atestado, una superpuesta, una linea de retranca, un perro de sangre, un perdigón, perdigacho, perdigana, una forcípula, un meristemo, un entibo, una divisoria, un horizonte, una manga, un racord Barcelona, un bambi, un gallet, una espada, una gubia, una lepiota, un lentisco, un bonetero, un verticilo, un majadal, ciclear, una espera, un señalamiento, un tomillo sanjuanero, un chorlito, un andarríos, el grande y el chico, un caballón, una rasa, una diligencia, un rebollo y un rebollón, un rumbo, una cota, una escala, de río, de plano y de escalador, un noray o una obra muerta... etc. etc. etc... que me eternizo.

Seguro que un cazador, un guardia civil, un bombero, un militar, un pescador, un agricultor, un técnico, un maderista... conocen alguna de estas palabras, lo que son o en qué consiste su uso. Pero encontrar a alguien que esté al tanto de todas, es difícil.
Seguro que los pocos agentes forestales que lean esto, si que sabrán de qué les hablo. Y pocos más.

Para proteger algo hay que conocerlo.
Nadie conoce como nosotros, los AAFF, lo que hay en eso que la gente denomina como algo etéreo, del más allá, "el medio ambiente".
Nadie se desenvuelve con nuestra agilidad y seguridad, a pesar de todas las trabas, en él.
Y al que lo dude, cuando quiera, se lo demuestro.

¿Hasta cuando tendremos que estar perdiendo nuestro tiempo para defendernos de esos que nos quieren quitar de en medio, sin tener ni puta idea de en dónde se meten?


http://esmemoriaus.blogspot.com.es/

19 de enero de 2015

El pato maketo / Patente de corso XLSemanal - 12/1/2015

Reproduzco a continuación el artículo escrito por  D. A. Pérez Reverte en un popular semanario que se sirve los domingos con unos cuantos periódicos de toda España:



Juro a ustedes por el cetro de Ottokar que lo que voy a contar es cierto. Aunque comprendería que dudasen; en un país normal, algo así sería imposible. Pero recuerden que éste no es un país normal, sino España: un lugar donde, como ya escribí aquí mismo alguna vez, todo disparate, por gordo que sea, tiene su asiento, y donde, por poner un ejemplo clásico, una ardilla podría cruzar la Península saltando de gilipollas en gilipollas sin tocar el suelo. 


Momento, el pasado verano. Escenario, Orozko, pueblo de Vizcaya, en el cauce del río Altube. Protagonista, un ánade vulgar. Un pato, vamos. Un palmípedo de los de toda la vida. Y resulta que el tal pato está en el río, a lo suyo, pero con una brida de plástico muy apretada que le lesiona una pata. Unos vecinos dan aviso al Ayuntamiento: oigan, ahí hay un pato cojo, etcétera. Hasta ahí, nada raro. En otro sitio, habría ido alguien del Ayuntamiento a quitarle la brida al pato, y santas pascuas. Pero, como dije, esto es España. De momento. Las cosas no son tan fáciles. Aquí tocas un pato sin permiso por triplicado y vete a saber. Así que el alcalde decide que la administración local carece de recursos para coger patos y pasa el asunto a Base Gorria; que, como su propio nombre indica, es el servicio forestal, dependiente del Departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Vizcaya. 

Ahí, claro, ya se lía la cosa. Porque la Diputación (Peneuve) responde al alcalde de Orozko (Bildu) con una pregunta crucial: el pato, ¿es salvaje o es doméstico? Porque si es salvaje, no hay problema: su gente va, lo recoge y tan amigos. Pero si es doméstico, o sea, un pato de andar por casa, el asunto queda fuera de su jurisdicción, y compete al Ayuntamiento quitarle la brida de la pata. En ese punto, el alcalde convoca a sus expertos municipales, les pide la filiación del pato, y éstos responden que los palmípedos no tienen Deneí, ni carnet de conducir, ni libro de familia, ni nada que se le parezca, y que ellos de patos no tienen ni zorra idea. El pato, por supuesto, no suelta prenda. Es más: cuando alguien se acerca a mirar si su pinta es doméstica o salvaje, grazna cabreado -la brida le duele, sin duda-, jiñándose en sus muertos. Al cabo, tras darle muchas vueltas, alguien concluye que es «un pato mixto». Y el alcalde -Josu San Pedro, se llama-, desbordado por los acontecimientos, convoca un gabinete de crisis.
La idea, literal, según lenguaje consagrado allí por el uso, es «desbloquear el enfrentamiento». Para ello se convoca una reunión entre el Ayuntamiento y la Diputación, a la que asisten miembros de ambos organismos. Al fin, después de muchos dimes y diretes, se decide que los del Servicio Forestal se hagan cargo del operativo, con el apoyo táctico de miembros de la brigada municipal de Orozko. Sin embargo, nadie ha contado con el pato, que se resiste como gato panza arriba y no se deja atrapar. Se pide entonces el refuerzo de una patrulla de la Ertzaintza, pero ni flores. El pato, que a esas alturas y con tanto trajín ya tiene un cabreo de veinte pares de cojones, corre, nada, revolotea y se les escapa todo el tiempo. Así que, tras una nueva reunión operativa, los expertos de la Diputación deciden irse a su casa y volver cuando el pato esté dormido, y poder pillarlo a traición. Pero ni así, oigan. El pato ya no se fía ni de su madre, y duerme con un ojo abierto. Sabe latín. Al fin, tras muchas idas y venidas, unos empleados del Ayuntamiento logran pillarlo descuidado, lo trincan y se lo llevan al centro de Recuperación de Fauna Silvestre, donde lo curan y donde evoluciona, dicen, de forma adecuada.
¿Final feliz para el pato? No todavía, porque la cosa no termina ahí. Por su condición de bicho mixto, no del todo doméstico ni salvaje, el pato, según la Diputación, debe ser devuelto a Orozko y el río Altube. O sea, a donde estaba. Con su pata, sus patitos, su pato gay o lo que se trajine. Pero el Ayuntamiento se niega a recibirlo, argumentando que la especie de ese pato concreto no es autóctona -no es un pato vasco, vamos-, y que el animalejo, con otra media docena más que anda suelta por allí, es un pato ilegal, con menos papeles que un conejo de monte: patos maketos que ni migran ni vuelan, ajenos a la fauna local, y que pueden resultar perjudiciales porque, según el alcalde, «se están comiendo el entorno del río y alteran el ecosistema». Con un par. Los putos patos.
No he podido averiguar cómo acabó la cosa ni qué fue del bicho, pero a estas alturas da igual. Y es que ya lo decía, elocuente, aquella vieja y sabia coplilla que tanto me gusta recordar: «Pasamos muy buenos ratos / echando pan a los patos. / Y cuanto más pan echamos, / mejores ratos pasamos».    
************************************************************
En fin.
Pues si, D. Arturo, así es la cosa, como vd. la cuenta. Y créame que aunque le sorprenda, a los que nos dedicamos a esto, nos parece de lo más normal. La explicación es bien fácil.
A la fauna doméstica, digamos animales de consumo humano, mascotas y ganadería, se dedican los ayuntamientos con sus recursos.
Y a la fauna salvaje, nos dedicamos "los de medio ambiente", o sea, además de algún otro "apegao", nosotros. Los agentes forestales.
Por eso, el problema competencial, dependiendo de que el pato en cuestión, sea salvaje o de casa.
Otra historia D. Arturo, es que con tantas administraciones metidas a la tan molona protección de la fauna, la flora y el medio ambiente que los aloja, se solapen unas con otras y se produzcan duplicidades y situaciones como esta que vd. relata genialmente y que parecen increíbles.
Eso: Otra historia.
Rescatadas de urgencia diferentes aves amenazadas en los Galachos
http://agentesforestalesaragon1.blogspot.com.es/2013/06/rescatadas-de-urgencia-diferentes-aves.html

30 de septiembre de 2014

El buitre bravo: Faena limpia y salida por la por la puerta grande.

Al contrario de lo que la gran mayoría de los ciudadanos cree, de “lo del medio ambiente” no se encargan las fuerzas de seguridad del estado. Es competencia de las CCAA y la ejercen a través de sus consejerías o departamentos de medio ambiente. ¿Y quién las lleva al territorio? Pues lógicamente los funcionarios de esos departamentos y consejerías.
En el caso de hoy, el de la recogida de fauna silvestre, nos corresponde a los AAFF dar el callo.
Con esto no quiero decir que en alguna ocasión, la guardia civil o la policía, no haya acogido algún animal en mal estado o prófugo en sus instalaciones, fruto de la colaboración ciudadana que se lo ha entregado. Pero me consta que las llamadas telefónicas que reciben con problemas de esta índole, las desvían a los servicios de medio ambiente autonómicos.
Dicho esto, añadiré que me ha tocado recoger, capturar, reducir, rescatar… Todo lo que se os ocurra, con infinidad de bichos en mejor o peor estado, en la más variopinta colección de lugares y situaciones:
Balsas, cunetas, cercados, acequias, tejados, parideras, barrancos, casas, cortados, alambradas, nidos, iglesias, pozos, coches, cuarteles, ayuntamientos, colegios…
Pero como siempre la realidad supera a la ficción y lo que nunca se me pasó por la cabeza, ocurrió este mes.
Desde un pueblo de la provincia de Zaragoza, nos avisan para ir a pillar un buitre. Son los más habituales junto con las cigüeñas en estos territorios. Y nos dicen que está en unos corrales. Bueno. Pues vale. Como otras muchas veces. Quedamos con el ciudadano en un lugar próximo para que nos lleve y a la faena.
Total, que para nuestra sorpresa, el ciudadano nos lleva a la plaza de toros del pueblo y nos abre la puerta grande para entrar al ruedo. Le seguimos extrañados, sorprendidos pero confiados, como si fuera el alguacilillo, hasta que haciendo el paseíllo tras él, nos deja frente a la puerta de toriles.
Con agilidad, el alguacilillo se encarama por una escalinata que asciende junto a la puerta roja y nos dice desde arriba: “Esperad un momento que os abro”.

En ese momento, en la arena, frente a la puerta de toriles cerrada y ante la inminente apertura sin saber lo que podía haber detrás, pero imaginando lo peor, un escalofrío repentino hizo desaparecer toda confianza. Me vi allí cual torero esperando al morlaco aparecer para recibirlo a “porta gayola”, con el problema de que en ese momento no disponía yo de un buen capote para darle un pase de larga cambiada afarolada, rodilla en tierra, Y exclamé:

- ¡¡Uuuuun momento!! ¡¡Quieeeeto!! Nos han mandado a por un buitre. ¿Qué hay detrás de la puerta?
Con gesto sorprendido, el alguacilillo nos responde:
- Los corrales
- ¡¡Ah joder!! 
En ese momento, ya la tensión bajó algún punto.
- Los corrales. ¡¡Los corrales de la plaza!! Vale, vale. Y no habrá algún toro o vaca o algo por el estilo ahí encerrado ¿verdad?
- No, no, tranquilo. Está solo el pájaro.
- Bueeeeeno. Pues abra, abra.

De todas formas, aunque ya una vez recuperada la confianza, la situación volvió a la normalidad, al abrirse la puerta roja de toriles delante de mis narices, aun sentí cierto cosquilleo dorsal perceptible.
Una vez dentro de los corrales, la faena fue limpia y rápida. Acorralé al “morlaco” contra la pared y lo detuve sin mayor problema, volviendo a salir por la puerta grande.
En la actualidad se recupera felizmente en compañía de otros congéneres en las instalaciones que el Gobierno de Aragón destina a estos fines bajo supervisión veterinaria.
Pues eso. Otro cuento para las memorias.

Foto © JUN

Foto © JUN


28 de agosto de 2014

Arden 3,5 hectáreas en Villel

El día 27 de agosto de  (ayer) se quemó un corrico de pinos pequeños y matorral en Villel, allá abajo, al sur de Teruel.
El incendio no tiene más historia y es como otros muchos:
Aviso, despliegue de medios del operativo, trabajo duro y rápido, incendio extinguido. Se acabó.

El caso es que la noticia salta esa misma tarde a la prensa con este texto:


Los bomberos controlan un incendio en Villel

Heraldo.es. Zaragoza|Actualizada 27/08/2014 a las 20:11

Un rayo ha sido la causa del fuego. Desde la DGA aseguran que está controlado.

Un incendio a primera hora de la tarde en la localidad turolense de Villel ha obligado a intervenir a los bomberos. 

Según han informado desde la DGA, hasta el lugar, "una zona de monte bajo y arbolado", se han desplazado, dos helicopteros, tres autobombas y tres cuadrillas terrestres.

La causa del incendio ha sido un rayo y según informan los bomberos "está controlado".


Como es habitual en estos fuegos en lugares algo apartados, ningún bombero trabajó en el incendio forestal y la inercia FUEGO >>>>> BOMBERO hace que la noticia se redacte de esa forma.
A los pocos minutos, no sé si por un aviso telefónico, unos comentarios, o qué, el caso es que la noticia se actualiza en estos términos:


Arden 3,5 hectáreas en Villel

Heraldo.es. Zaragoza|Actualizada 27/08/2014 a las 20:55 2 Comentarios
Un rayo ha sido la causa del fuego. Desde la DGA aseguran que está controlado.

Un incendio a primera hora de la tarde en la localidad turolense de Villel ha obligado a intervenir a las cuadrillas de operativos forestales del Gobierno de Aragón.. 

Según han informado desde la DGA, hasta el lugar, "una zona de monte bajo y arbolado", se han desplazado, dos helicopteros, tres autobombas y tres cuadrillas terrestres.

El incendio ha afectado a 3,5 hectáreas de terreno de pino joven y matorral y un rayo ha sido el causante. Según informan desde la DGA "está controlado".


¡¡¡ALBRICIAS!!!

Se rompió la inercia   FUEGO >>>>> BOMBERO

Ahora me pregunto:

¿FUEGO >>>>> BOMBERO? Sí. Vale. Es lógico.

Entonces, ¿Por qué no

INCENDIO FORESTAL >>>>>> FORESTAL

si llevamos aaaaaaaaños apagando tooooooodos los incendios forestales desde tiempos preconstitucionales?

¿Eh?
¿Por qué?¿Por qué?¿Por qué?¿Por qué?...


Extinción de incendios forestales con batefuegos. D.F. Soria
1967 Memorias del ICONA
http://wwwx.inia.es/fototeca forestal


extinción de incendios con extintores de mochila (Servicio de Incendios Forestales)
1967 Memorias del ICONA
http://wwwx.inia.es/fototeca forestal


Vehículo autobomba, todo terreno, equipado contra incendios forestales
Memorias del ICONA 1966
http://wwwx.inia.es/fototeca forestal


Prevención de incendios/Incendios forestales > Equipamiento contra incendios 1967
http://wwwx.inia.es/fototeca forestal

Experiencias preparatorias de la lucha contra incendios forestales con medios aéreos, realizadas en Manzanares El Real (Madrid), que servirán de orientación a los trabajos que se han de desarrollar en 1969
Término municipal: MANZANARES EL REAL
Memorias del ICONA
http://wwwx.inia.es/fototeca forestal




Este es el enlace a la noticia sobre el fuego de Villel que salió en el Heraldo digital:

http://www.heraldo.es/

Y este es el artículo publicado en el Heraldo impreso:


Parantrene

Mi foto
Demasiados kilómetros ya, y los que me quedan...